Transcripción mejorada
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que admiten cuaternidad, y no Trinidad: Eutiquianos y Nestorianos. Después de demostrar la cosa con claridad, añade cerca del fin de la carta estas palabras: «Ni en el Trisagio, después de Dios Padre y su fuerte Hijo, el Espíritu inmortal, añadas a Cristo crucificado, y no tendrás la herejía del Samosateno, y no serás reargüido de que entiendes cuaternidad, no Trinidad, ni figures a la Trinidad en Cristo, diciéndole Padre, e Hijo, y Espíritu Santo, y no estarás sujeto a la pena, esto es, a la causa de Sabelio» (D).
Es notable la enseñanza que le da este docto prelado, diciéndole que después de las tres divinas personas no añada a Cristo crucificado, para evitar herejías. La enseñanza recae sobre que no diga: «Santo, Santo, Santo, Cristo crucificado por nosotros, tened misericordia de nosotras». De uno y otro modo es admitir cuaternidad, no Trinidad.
Si añadir al Trisagio a Cristo crucificado es admitir cuaternidad, corresponde que admita cuaternidad el que al Trisagio añada a la Madre de Dios, diciendo: «Santa, Santa, Santa Madre de Dios y Madre Virgen, llenos están los cielos y la tierra de la majestad del Hijo de tus entrañas».
Es también notable lo que le dice el mismo prelado: «Ni figures a la Trinidad en Cristo, diciéndole Padre, e Hijo, y Espíritu Santo; no estarás sujeto a la herejía de Sabelio». Esta herejía apareció por el año 260, en tiempo del sumo pontífice Esteban primero, confundiendo las tres personas de la Trinidad, defendiendo que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo eran una misma persona con tres nombres.
Si, según Fausto, obispo de Apolonia, decir: «Santo, Santo, Santo, Cristo crucificado por nosotros, tened misericordia de nosotras», es confundir a la Trinidad en Cristo, es decirle Padre, Hijo y Espíritu Santo, se sigue que decir: «Santa, Santa, Santa Madre de Dios y Madre Virgen, llenos están los cielos y la tierra de la majestad del Hijo de tus entrañas», es confundir a la Trinidad en la Madre de Dios; es decir que la Madre de Dios es Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Pánfilo, obispo de Abydon, le escribió con ternura y razones urgentísimas: «Este vehemente afecto, oh mi muy querido —le dijo—, con que abrazo a mis hijos me mueve a que derrame un amargo llanto. Porque si cuando muere alguno en alguna casa abunda allí el gemido, ¿cómo no lloraré y sentiré la muerte de mis hijos, inferida perniciosamente por tus esfuerzos, a los cuales convenía que tú, como mi hermano en el ministerio episcopal, procuraras encaminarlos a Dios juntamente conmigo? Pero lo contrario, oh mi amadísimo en Dios, se ha hecho por ti. Fuiste matador de…
Haec ita se habent. Ostendere enim mihi visum est, non ita te sapere debere, ut Trisagio crucem adjungas, et Passionem et mortem impassibilem submittas. Faustus Episcopus Apolloniadis in Epistola ad eundem Petrum.
(3) Neque in Trisagio post Deum Patrem, et fortem ipsius Filium, et immortalem Spiritum addas Christum Crucifixum, et non habebis Samosateni haeresim, et non redargueris quaternitatem sapere, non Trinitatem, neque Tri…
Transcripción original
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que admiten quaternidad, y no trinidad, cutiquianos, y Nestorianos. Des-
pues de demonstrar la cosa con claridad añade cerca del fin de la Carta es
tas palabras: „Ni en el Frisagio despues de Dios Padre y su Fuerte Hifo,
el Espiritu Immortal añadas a Christo Crucificado, y no tendrás la Here-
gia del Samosatèno, y no serás rearguido que entiendes quaternidad, no sri-
ni dad, ni figures à la Trinidad en Christo, diciendole Padre, è Hijo, y Espi-
ritu Santo, y no estarás sugeto à la pena, esto es à la causa de Sabelio (D). Es
notable la enseñanza que le dà este docto Prelado, diciendole que despues de
las tres divinas personas no añada a Christo Crucificado para evitar Heregi-
as. La onseñanza recae sobreque no diga, santo, santos santo Christo Crucifica-
do por nosotros, tened Misericordia de nosotras. De uno y otro modo es admitir
quaternidad, no trinidad. Si añadir al Frisagio a Christo crucificado es admitir
quaternidad, corresponde que admita quaternidad el que al Frisagio añase a
la Madre de Dios, diciendo: Santa, Santa, santa Madre De Dios y Madre Vir-
gen llenos estan los cielos y la tierra de la Magestad del Hijo de tus entra-
ñas. Es tambien notable lo que le dice el mismo Prelado: ni figures à la Trini-
dad en Christo, diciendole Padre, e Hijo, y Espiritu Santo, no estaras sugeto a
la Heregia de Sabelio. Este Heresiared pareció por el Año 260 en tiempo del
sumo Pontifice Esteran primero confundiendo las tres personas de la trinidad
defendiendo que el Padre, el Hijo, y el Espiritu Santo eran una misma Perso-
na con tres nombres. Si segun Fausto, Obispo de Apolonia, decir Santo, Santo San
que fue
to Christo Crucificado por nosotros tened Misericordia de nosotras, es confundir
à la trinidad en Christo, es decirle Padre, Hijo, y Espiritu Santo: se sigue que
decir Santa, Santa, santa Madre de Dios, y Madre Virgen Venos estan los cie-
tos y la tierra de la Magestas del Hijo de tus Entrañas, es confundir à los
Trinidad en la Madre de Dios, es decir que la Madré de Dias es Padre, Flijo y Es-
piritu santo.
Pamfilo, Obispo de Abydon, le escribio con ternura, y razo
nes urgentissimas: „Este vehemente afecto, ò mi mui querido, le dixo, con
que abrazo à mis hijos me mueve à que derranne un amargo tanto. Por-
que si quando muere alguno en alguna casa abunda alli el gemido; ¿como
no lloraré y sentirè la muerte de mis hijos inferida perniciosamente por
tus esfuerzos, à los quales convenia que tu como mi hermano en el Ministerio
Episcopal procuraras encaminarlos a Dios juntamente conmigo? Pero lo
contrario, o mi amadissimo en Dios, se ha hecho porti. Fuiste Matador da
hęc ita se habent. Ostendere enim mihi vissum est, non ita te sapere debere, ut tri
sagio crucem adjungas, et Passioni et morti impassibitem submittas. Faustus E-
piscopus Apoloniadis in Epistola ad eundem Petrum
(3). Neque in Trisagio post Deum Patrem, et fortem ipsius Filium, et immor-
talem Spiritum addas Christum Crucifixum et non habebis Samosateni here-
sim, et non redargueris qualernitatem sapient, non Trinitatem, neque Tri-
Temas
Trisagio; Trinidad; Cuaternidad; herejía de Sabelio; herejía del Samosateno; controversia cristológica; culto mariano; Eutiquianismo; Nestorianismo
Personajes
Fausto, obispo de Apolonia; Esteban primero; Pánfilo, obispo de Abydon; Pedro; Cristo crucificado; Madre de Dios