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Debate sobre la intención del ministro y la prohibición de proposiciones escandalosas

La transcripción recoge la discusión sobre si ciertas proposiciones hipotéticas o consideradas escandalosas deben prohibirse en las disputas públicas. Un escrito sostiene que la proposición examinada no afecta a puntos de fe ni a normas morales de costumbres y que, por razones de buen gobierno, no habría motivo suficiente para impedir su debate. La respuesta objeta que el asunto incide en una cuestión necesaria: la intención del ministro para la validez del bautismo. Se advierte que personas mal instruidas o deseosas de parecer doctas podrían administrar el sacramento sin atender a dicha intención, provocando daños y confusión. El texto también menciona la escasa preparación de numerosos sacerdotes, la responsabilidad de los prelados, las discusiones en las aulas y el riesgo de escándalo entre los fieles. Incluye fragmentos ilegibles y una breve sección deteriorada en francés.

Transcripción mejorada

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a tanta multitud de sacerdotes como hay en esta república, que saben poco, no les es al [ilegible] cómo se han de portar en los sacramentos que administran: [fragmento ilegible]. Allá se lo avengan los teólogos; a prelados no nos toca.

Ítem más: que por eso se ordena que muchas de estas proposiciones hipotéticas, o que suenen mal, como: «Si Dios [ilegible] un [ilegible]»; se dispone que se excusen disputar entre idiotas. Fuera de que en el escándalo notable no hay que argumentar: eso no escandaliza; luego, [ilegible], porque eso se prueba con el hecho. Ya hemos visto que se han escandalizado con esa proposición. No es necesaria la intención del ministro, etc. Y no [ilegible] con las obras de Pelagio. Luego, aunque se permita la disputa, no se debe permitir la disputa de esa otra.

Ítem se siguiera de aquí que [ilegible] se pudiera prohibir por escandalosa; porque [ilegible] sus autores, y se sabe que en las aulas se disputan esas cuestiones de hipótesis, sino [ilegible], que [ilegible] a los [ilegible] el oírlas; tampoco se debieron [ilegible].

[Fragmento en francés, muy deteriorado: «Passi come elle prennents des vie fourgreciers a tales autres, tampocé Tuerce al fin le ogone»].

Concluye, en fin, su papel diciendo que, como esta proposición no toca puntos de fe, en que deben ser todos instruidos, ni en los morales de costumbres, es que puede [ilegible] de [ilegible], no [ilegible] razón alguna que, por buen gobierno, pida prohibirse su pública disputa.

Respondo que toca esta proposición en un punto tan necesario, y el escándalo que da es tan nocivo como el que pensasen los [ilegible] y mal instruidos que no era necesaria la intención del bautizante para que válidamente bautizase; y así como ha habido algunos que de malicia lo han hecho, así habrá otros dos o tres que, por hacerse letrados y que saben lo que se hacen, si se les ofreciera por algún accidente bautizar alguna criatura, no cuidarán de la tal intención, y aun por dar a entender que están en estos asuntos [ilegible] la intención contraria, sosteniendo que no es necesaria; y se seguirán otros daños a este propósito, que [ilegible] en nuestra miseria.

Pues ha habido hombre que se ponga a oír en los testimonios la diversidad que hay de malicias y de pecados que mueven a cometerlos; y hácense por ventura célebres con los confesores, en estar [ilegible] por pecadores famosos, como el otro que abrasó el templo de Lis[boa].

Transcripción original

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a tanta multitud de sacerdotes, como ay in esta republica, que saben poco, no
les hez al soler como se han de postar en los soiramentos quas administriens
tutio ejos no degendam suprondula ven devir: alla se lo avengan los Theologos;
a proletaes no nos loca. Item mas: que por eso se ondena, que muchas de estas
Hones hygotheticas, o que seren mal sonido, como: Si Dios segueda unie
abello; se dispone que se esensen disputar entre idiotas. Fuera deque en
el escandalo notable no ay que aynmentar: esso no escandaliza; lugeo
hos Porquo eso se pouebe con el hecho. Ya nemos visti que se han escan
con eso proposicion. No es necesaria la intencion del ministro etc. Y no
ndabizado con las obras de Plgasiho. Leyes aunque se permita la disputa
no se debe permitia la diguta de sa otra. Item se sigerirra de aqui, que
negosicion se pudiera prohibir por escandalosa; porq dinoran sus auto-
e se supe en las paulos disputarse esas questiones de Hypothesi, sino
scandale, que eguſa a los caucos el oirlas; tompoco se debieron uſpenter
Passi come elle prennents des vie fourgreciers a tales autres, tampocé
Tuerce al fin le ogone.
Concluye en fin su papel diciendo, que como esta proposición no toca
guntos de feo, en que deben ser todos instruidos ni en los morales de cos-
res, es que puede aues assim viego de relarcalas, no inuare juzione da
crijsas alguna, q por buen ponierno pida prohibirse su publica disenta.
Respondo, que toca esta proposicion en un punto dan necesario.
y el escondalo, que da es tan nociuo, como el que pensasen les vidas y los mal-
dio segados, que no era necesaria la intención de el baptizante para que vali-
damente baptizase: p assi como ha cuido algunos, que de malicia lo han hecho;
assi auro o tres, que por haciese letrados, y que saben lo que se hacen, si se les ofreci-
era por algun accidente, baptizar alguna cristura, no cuydarán de la tal intenta
clon, y aun por dar a entender que estan en estos juntos cearan la intención
contarria, sombondose, de que no es necesaria: y se segniron otros danos a este
pone, que calentodos en nuestra miseria. Pues ha quido hombre, que se ponga
a oir en los tesmones la dinussidad que ay de malicias, y de pecados que mudan
esposir, pto gana cometirlos: y hacense por vintura celebres con los confesores en
estar queles perran por pecadores famosos como el otro que abraso el templo
de Lissons

Temas

Teología sacramental; intención del ministro; bautismo; escándalo público; censura de proposiciones; formación del clero; disputas académicas; gobierno eclesiástico

Personajes

Pelagio

Lugares

Lisboa