Transcripción mejorada
tólica, y contra lo que contiene, predica y enseña nuestra Santa Madre Iglesia Romana, lo digáis y manifestéis ante Nos.
CONVIENE a saber, si sabéis o habéis oído decir que alguna o algunas personas hayan guardado algunos sábados, por honra, guarda y observancia de la Ley de Moysen, vistiéndose en ellos camisas limpias y otras ropas mejoradas y de fiesta, poniendo en las mesas manteles limpios, echando en las camas sábanas limpias por honra del dicho sábado, no haciendo lumbre ni otra cosa en ellos, guardándolos desde el viernes en la tarde; o que hayan purgado o desebado la carne que han de comer, echándola en agua para desangrarla; o que hayan sacado la landrecilla de la pierna del carnero o de otra cualquier res; o que hayan degollado reses o aves que han de comer atravesadas, diciendo ciertas palabras, catando primero el cuchillo en la uña para ver si tiene mella, cubriendo la sangre con tierra; o que hayan comido carne en Cuaresma o en otros días prohibidos por la Santa Madre Iglesia, sin tener necesidad para ello, teniendo y creyendo que la podían comer sin pecado; o que hayan ayunado el ayuno mayor, que dicen del perdón, andando aquel día descalzos; o si rezasen oraciones de judíos y, a la noche, se demandasen perdón los unos a los otros, poniendo los padres a los hijos la mano sobre la cabeza sin los santiguar ni decir nada, o diciendo: «De Dios y de mí seáis bendecidos», por lo que dispone la Ley de Moysen y sus ceremonias; o si ayunasen el ayuno de la Reina Ester, o el ayuno del Rebeaco, que llaman del perdimiento de la Casa Santa, u otros ayunos de judíos de entre semana, como el lunes o el jueves, no comiendo en los dichos días hasta la noche, salida la estrella, y en aquella noche no comiendo carne, y lavándose un día antes para los dichos ayunos, cortándose las uñas y las puntas de los cabellos, guardándolas o quemándolas, rezando oraciones judaicas, alzando y bajando la cabeza, vueltos de cara a la pared, y antes que las recen lavándose las manos con agua o tierra; o vistiéndose vestiduras de sarga, estameña o lienzo, con ciertas cuerdas o correhuelas colgadas de los cabellos, con ciertos ñudos; o celebrasen la Pascua del pan cenceño, comenzando a comer lechugas, apio y otras verduras en los tales días; o guardasen la Pascua de las Cabañuelas, poniendo ramos verdes o paramentos, comiendo y recibiendo colación, dándola los unos a los otros; o a la fiesta de las candelillas, encendiéndolas una a una hasta diez y después tornándolas a matar, rezando oraciones judaicas en los tales días; o si bendijesen la mesa según costumbre de judíos; o bebiesen vino caser, o hiciesen la Bahara, tomando el vaso de vino en la mano, diciendo ciertas palabras sobre él, dando a beber a cada uno un trago; o si comiesen carne degollada de mano de judíos, o comiesen a su mesa con ellos o de sus manjares; o rezasen los Psalmos de David sin Gloria Patri; o si esperasen el Mesías, o dijesen que el Mesías prometido en la Ley no era venido y que había de venir, y le esperaban para que los sacase del cautiverio en que decían que estaban y los llevase a tierra de Promisión; o si alguna mujer guardase cuarenta días después de parida sin entrar en el Templo, por
Transcripción original
tólica, y contra lo que contiene, predica y enseña nuestra Santa
Madre Iglesia Romana, lo digais y manifesteis ante Nos.
CONVIENE à saber, si sabeis ò habeis oido decir, que alguna ó
Ley de
Moysen algunas personas havan guardado algunos Sàbados, por honra, guar-
da y observancia de la Ley de Moysen, vistiéndose en ellos cami-
sas limpias, y otras ropas mejoradas y de fiesta, poniendo en las
mesas manteles limpios, echando en las camas sabanas limpias por
honra del dicho Sábado, no haciendo lumbre, ni otra cosa en ellos,
guardándolos desde el Viernes en la tarde, ò que hayan purgado,
ó desebado la carne que han de comer echandola en agua para la
desangrar, ó que hayan sacado la landrecilla de la pierna del car-
nero, ò de otra qualquier Res: ò que hayan degollado Reses, ó
Aves que han de comer atravesadas, diciendo ciertas palabras, ca-
tando primero el cuchillo en la uña para ver si tiene mella, cubri-
endo la sangre con tierra, ó que hayan comido carne en Quares-
ma, ó en otros dias prohibidos por la Santa Madre Iglesia, sin te-
ner necesidad para ello, teniendo y creyendo que la podian comer
sin pecado, ó que hayan ayunado el ayuno mayor, que dicen del
perdon, andando aquel dia descalzos, ó si rezasen oraciones de Ju-
dios, y à la noche se demandasen perdon los unos à los otros, po-
niendo los padres á los hijos la mano sobre la cabeza sin los san-
tiguar, ni decir nada, ó diciendo de Dios, y de mi seais bendeci-
dos por lo que dispone la Ley de Moysen y sus ceremonias, ò si
ayunasen el ayuno de la Reyna Ester, ó el ayuno del Rebeaco, que
llaman del perdimiento de la Casa Santa, ú otros ayunos de Judios
de entre semana, como el Lunes, ó el Juéves, no comiendo en los
dichos dias hasta la noche salida la estrella, y en aquella noche,
no comiendo carne, y lavándose un dia ántes para los dichos ayu-
nos, cortándose las unas, y las puntas de los cabellos, guardándo-
las, ó quemándolas, rezando oraciones judaicas, alzando, y baxan-
do la cabeza, vueltos de cara á la pared, y antes que las rezen
lavándose las manos con agua, ó tierra, vistiendose vestiduras de
sarga, estamena ó lienzo con ciertas cuerdas, ò correhuelas colgadas
de los cabellos con ciertos ñudos, ó celebrasen la Pascua del pan
cenceño, comenzando à comer léchugas, ápio y otras verduras en
los tales dias, ó guardasen la Pascua de las Cabañuelas, poniendo
ramos verdes ò paramentos, comiendo, y recibiendo colacion, dan-
dola los unos à los otros, ò á la fiesta de las candelillas encen-
diéndolas una á una hasta diez, y despues tornandolas á matar,
rezando oraciones judaicas en los tales dias, ó si bendixesen la me-
sa segun costumbre de Judios, ò bebiesen vino caser, ó hiciesen la
Bahara, tomando el vaso de vino en la mano, diciendo ciertas pa-
labras sobre él, dando á beber á cada uno un trago, ò si comie-
sen carne degollada de mano de Judios, ó comiesen á su mesa con
ellos, ó de sus manjares, ú rezasen los Psalmos de David sin Glo-
ria Patri, ó si esperasen el Mesias, ò dixesen que el Mesías pro-
metido en la Ley no era venido, y que habia de venir, y le es-
peraban para que los sacase del Cautiverio en que decian que esta-
ban, y los llevase á tierra de Promision; ó si alguna muger guar-
dase quarenta dias despues de parida sin entrar en el Templo, por
Temas
Inquisición; judaísmo; prácticas religiosas; ayunos y festividades; ritos alimentarios; oraciones judaicas; conversos y observancia de la Ley de Moisés